El humo de los incendios forestales de Canadá continúa afectando la calidad del aire en el noreste y medio oeste de EE. UU., provocando alertas de calidad del aire. Respirar este humo se compara con fumar medio paquete de cigarrillos al día, lo que representa riesgos significativos para la salud, especialmente para las personas con afecciones preexistentes. Las visitas a las salas de emergencia por problemas respiratorios han aumentado drásticamente durante los eventos de humo. Los expertos aconsejan limitar la exposición permaneciendo en interiores con ventanas cerradas, utilizando filtros de aire y usando máscaras N95 si salen al exterior. El cambio climático está exacerbando la frecuencia e intensidad de los incendios forestales, aumentando la exposición al humo en todo el país.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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