Cientos de miles de jóvenes católicos se reunieron en Roma para una vigilia y una misa de fin de semana dirigidas por el Papa Leo XIV, marcando su primer encuentro importante con la próxima generación. El evento, que recuerda a la Jornada Mundial de la Juventud, contó con la participación de peregrinos de todo el mundo en oraciones, conciertos y confesiones. Si bien algunos romanos experimentaron inconvenientes debido a la afluencia de peregrinos, muchos expresaron sentimientos positivos sobre el evento, destacando la vitalidad de la fe católica. Ocurrió una tragedia con la muerte de un peregrino de 18 años, a la que el Papa ofreció sus condolencias.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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