Los padres de Jaysen Carr, de 12 años, quien murió a causa de una ameba comedora de cerebro después de nadar en el lago Murray, Carolina del Sur, exigen medidas a las agencias estatales. Aseguran que ninguna agencia se contactó con ellos después de la muerte de Jaysen, y que no existen pruebas rutinarias para detectar la ameba en los lagos. El abogado de la familia está presionando por cambios legislativos, incluyendo pruebas obligatorias en los lagos y avisos de seguridad pública durante las altas temperaturas del agua. La familia espera prevenir tragedias similares y crear conciencia sobre los riesgos.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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