La Reserva Federal mantuvo su tasa de interés clave estable en 4.5%, desafiando la presión de la administración Trump para reducirla. Dos funcionarios nombrados por Trump disintieron, destacando la incertidumbre económica y la presión política. Si bien el crecimiento económico se moderó, la inflación se mantuvo elevada, lo que provocó preocupaciones sobre el impacto de los aranceles. La posibilidad de un recorte de tasas en septiembre permanece, dependiendo de los próximos datos económicos, particularmente en relación con la inflación y la fortaleza del mercado laboral. A pesar de un informe del PIB del segundo trimestre más sólido de lo esperado, los datos subyacentes de inflación mostraron un aumento, lo que alimentó el debate sobre el próximo movimiento de la Fed.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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