Una mosca parásita que se alimenta de carne, la mosca del gusano barrenador del Nuevo Mundo, está migrando hacia el norte desde Sudamérica y representa una amenaza para Estados Unidos. Detectada a menos de 400 millas de la frontera con Texas, este parásito infesta el ganado y también puede afectar a los humanos, causando llagas y lesiones dolorosas. El único método efectivo para controlar la infestación es liberar millones de moscas machos esterilizadas para prevenir la reproducción, una técnica utilizada con éxito en la década de 1960 para erradicar la plaga en Estados Unidos. Sin embargo, los expertos advierten sobre una producción insuficiente de moscas estériles para combatir la inminente invasión, que se espera dentro de cuatro meses.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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