Un nuevo estudio sugiere que caminar diariamente puede reducir significativamente el deterioro cognitivo, particularmente en individuos con predisposición genética a la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores hicieron un seguimiento de casi 3.000 participantes de entre 70 y 79 años durante 10 años, descubriendo que aquellos que mantenían o aumentaban sus hábitos de caminar mostraban una mejora en la velocidad de procesamiento y la función ejecutiva. Los beneficios fueron más pronunciados en aquellos con el gen APOE4, que aumenta el riesgo de Alzheimer. Si bien el mecanismo exacto no está claro, las teorías involucran un aumento en la producción de BDNF y una reducción de la neuroinflamación. Los expertos enfatizan que cualquier cantidad de caminar es beneficiosa, y una rutina consistente es clave para mitigar el deterioro cognitivo.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
Comments