Bubba Wallace hizo historia en las Brickyard 400, convirtiéndose en el primer piloto negro en ganar una carrera importante en el óvalo del Indianapolis Motor Speedway. Su victoria, la tercera de su carrera en la Copa NASCAR, también le aseguró un puesto en los playoffs, poniendo fin a una racha de 100 carreras sin victorias. La carrera estuvo llena de drama, incluyendo un retraso por lluvia al final, dos tiempos extra y una batalla tensa con Kyle Larson. La victoria de Wallace es significativa, especialmente dado el litigio en curso entre su equipo, 23XI Racing, y NASCAR.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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