Israel anunció la apertura de corredores humanitarios a Gaza y la reanudación de envíos de ayuda, tras la presión internacional y la preocupación por la hambruna masiva. Las FDI declararon haber permitido el paso de siete palets de ayuda alimentaria y haber restablecido la energía a una planta desalinizadora. Si bien Israel niega las acusaciones de hambre deliberada, la ONU y otros culpan al país por la crisis, citando cientos de muertes por desnutrición. Israel insiste en que la distribución de ayuda es responsabilidad de las organizaciones internacionales y de la ONU, asegurando que no llegue a Hamas.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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