Funcionarios de salud de Carolina del Sur confirmaron la muerte de un niño por Naegleria fowleri, una rara ameba comedora de cerebros. La probable exposición ocurrió en el lago Murray, pero la ameba está presente naturalmente en agua dulce tibia. Si bien la infección es rara, la tasa de mortalidad es superior al 97%. La ameba ingresa al cuerpo a través de la nariz, por lo que los funcionarios recomiendan taparse la nariz, usar pinzas para la nariz o mantener la cabeza fuera del agua mientras se nada. No hay evidencia de transmisión de persona a persona, y el riesgo para el público sigue siendo bajo.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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