Los aviones de combate tailandeses bombardearon objetivos militares camboyanos, intensificando las tensiones fronterizas después de que enfrentamientos armados mataran al menos a 11 civiles. La violencia siguió a la explosión de una mina terrestre que hirió a un soldado tailandés. Tailandia cerró los cruces fronterizos y acusó a Camboya de agresión, mientras que Camboya condenó los ataques como una violación del derecho internacional y pidió una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU. Los enfrentamientos involucraron armas pequeñas y armamento pesado, lo que provocó víctimas civiles y daños generalizados. Esta es una escalada significativa en la disputa fronteriza de larga data entre los dos países.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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