La Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó que los países pueden demandarse mutuamente por cambio climático, abriendo la puerta a acciones legales contra las naciones responsables de las emisiones históricas. Si bien no es vinculante, la decisión es significativa para las naciones vulnerables que buscan compensación por los daños relacionados con el clima. La corte reconoció la dificultad de atribuir impactos climáticos específicos, pero afirmó el derecho a la reparación y declaró que el incumplimiento de planes climáticos ambiciosos infringe el Acuerdo de París. El fallo podría influir en futuras litigios climáticos a nivel mundial, lo que podría dar lugar a demandas contra países con altas emisiones.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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