Un niño murió a causa de una ameba comedora de cerebro después de la exposición en el lago Murray, Carolina del Sur, confirmó el Hospital Infantil Prisma Richland. La ameba, rara pero mortal, infecta el cerebro, causando inflamación, con una tasa de mortalidad superior al 97%. Los funcionarios de salud enfatizan que la infección se contrae cuando el agua entra por la nariz, no por ingestión o contacto persona a persona. Este es el primer caso reportado en Carolina del Sur desde 2016, lo que provocó preocupación entre los residentes.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
Comments