El príncipe Al-Walid bin Khalid Al-Saud, de 36 años, falleció después de permanecer en coma durante más de dos décadas tras un accidente automovilístico en 2005. A pesar del consejo médico de retirar el soporte vital, su padre, el príncipe Khaled bin Talal, lo mantuvo con vida. La familia real, increíblemente rica, buscó tratamientos extensos. Su muerte, anunciada en X, provocó condolencias a nivel mundial. El prolongado coma del príncipe provocó debates en línea sobre la ética del soporte vital a largo plazo y la fragilidad de la vida.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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