Israel lanzó extensos ataques aéreos y una operación terrestre en Deir al-Balah, Gaza, un centro humanitario clave, a pesar de las advertencias de hambruna generalizada. El asalto sigue a la masacre del domingo de al menos 85 palestinos que buscaban ayuda alimentaria cerca de la frontera. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU informa que la mayoría de los muertos eran civiles que intentaban recibir harina de un convoy de la ONU. Israel afirma que atacó a Hamás, mientras que la ONU destaca el impacto devastador en los esfuerzos humanitarios ya de por sí tensos en una región donde el 87% está bajo órdenes de desplazamiento. Los médicos informan de muertes relacionadas con el hambre, y el PMA describe una grave crisis alimentaria con una de cada tres personas pasando días sin comida.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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