Una tendencia creciente entre los adolescentes implica el uso de suplementos de proteínas, impulsada por la influencia de las redes sociales y el aliento de entrenadores y compañeros. Una encuesta de la Universidad de Michigan reveló que el 40% de los adolescentes usaron dichos suplementos el año pasado, siendo los niños el doble de propensos que las niñas a usarlos diariamente. Los expertos advierten sobre los posibles riesgos para la salud derivados del consumo excesivo de proteínas, incluidos los daños renales y hepáticos, y destacan la falta de regulación de la FDA, lo que genera preocupaciones sobre la calidad y los contaminantes. El mayor enfoque en los físicos musculosos también está relacionado con el aumento de las tasas de trastornos alimentarios entre los niños.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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