Una nueva prueba genética, desarrollada utilizando datos de más de 5 millones de personas, puede predecir el riesgo de obesidad adulta en un niño con mayor precisión. La puntuación de riesgo poligénico considera las variantes genéticas relacionadas con un IMC más alto, ofreciendo una predicción más efectiva que los métodos actuales, particularmente en individuos de ascendencia europea. Si bien la genética juega un papel importante, la precisión de la prueba es limitada en otras poblaciones, lo que destaca la necesidad de datos más diversos. Se sugiere una intervención temprana, que combine los conocimientos genéticos con ajustes en el estilo de vida, para combatir el aumento de las tasas de obesidad a nivel mundial.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
Comments