Los enfrentamientos sectarios mortales entre combatientes beduinos y drusos en el sur de Siria han provocado casi 600 muertes. La presidencia siria planea desplegar nuevas fuerzas para sofocar la violencia, mientras que Israel, según informes, llevó a cabo ataques para forzar la retirada de tropas. Un alto el fuego reportado, negociado por Israel y Siria, fue anunciado por el embajador de EE. UU. en Turquía, aunque ambos países no lo han confirmado. La ONU ha denunciado abusos generalizados de los derechos humanos, incluidas ejecuciones sumarias. El presidente interino sirio, Ahmed al-Sharaa, se comprometió a responsabilizar a los perpetradores y proteger a la comunidad drusa.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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