Los enfrentamientos renovados entre grupos drusos y beduinos en la provincia de Sweida, Siria, han desplazado a casi 80.000 personas, agravando una crisis humanitaria ya de por sí grave. Un alto el fuego negociado a principios de semana no se mantuvo, lo que llevó a las fuerzas del gobierno sirio a prepararse para regresar a la región para restablecer el orden. Israel lanzó ataques aéreos en apoyo de los drusos, mientras que la ONU lucha por entregar ayuda debido a la violencia y la inseguridad continuas. El conflicto, alimentado por tensiones de larga data y exacerbado por la intervención del gobierno, ha causado desplazamientos y destrucción generalizados.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments