El Galaxy S25 Edge de Samsung presume de un perfil ultradelgado de 5,8 mm, pero esto se consigue a costa de varios compromisos. Si bien cuenta con una gran pantalla de 6,7 pulgadas y un rendimiento impresionante con el chip Snapdragon 8 Elite, sufre un significativo estrangulamiento térmico debido a su diseño delgado. El sistema de cámara dual es una rebaja respecto al S25 Ultra, careciendo de capacidades de zoom y una lente teleobjetivo. Aunque ofrece una larga duración de la batería y Android 15 con siete años de actualizaciones, su delgadez afecta a su calidad general y justifica su alto precio.
Prepared by Jonathan Pierce and reviewed by editorial team.
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