Un conjunto de datos filtrado que contiene los nombres y datos de contacto de miles de afganos que buscan refugio de los talibanes ha generado preguntas sobre las responsabilidades de seguridad y morales de Gran Bretaña. La filtración, derivada de un error involuntario de un empleado del Ministerio de Defensa, pone en peligro a quienes ya han sido reubicados y a quienes aún se encuentran en Afganistán esperando la evacuación. Surgen preocupaciones sobre el riesgo de futuras filtraciones y la erosión de la confianza en las garantías británicas de seguridad de datos. La divulgación tardía por parte del gobierno de los esfuerzos de evacuación plantea preguntas sobre un posible encubrimiento.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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