Las vías fluviales de Gran Bretaña están gravemente contaminadas con aguas residuales debido a años de vertidos ilegales por parte de compañías privadas de agua. Un informe del ex subgobernador del Banco de Inglaterra, Jon Cunliffe, encargado por el Primer Ministro Keir Starmer, se espera que recomiende regulaciones más estrictas y costosas actualizaciones al sistema de agua de la era victoriana. El informe puede que no abogue por la nacionalización, pero podría sugerir un enfoque regulatorio más específico centrado en los desafíos de cada empresa en lugar de la comparación general. El problema ha provocado la indignación pública y las críticas a las prácticas financieras de las compañías de agua, con llamamientos para una mayor inversión por parte de los accionistas.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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