Israel lanzó ataques en el sur de Siria, apuntando a tanques que se dirigían a la provincia de Sweida, alegando que estaba protegiendo a la minoría drusa después de que enfrentamientos entre clanes drusos y beduinos mataran a docenas de personas. Las FDI citaron una posible amenaza para Israel, mientras que el gobierno sirio criticó la intervención, afirmando que desestabiliza la región. Los enfrentamientos se debieron a secuestros recientes y tensiones de larga data entre los grupos, lo que pone de manifiesto la fragilidad del control del nuevo gobierno sirio y su capacidad para proteger a las minorías.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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