La muerte de Jozsef Sebestyen, un ciudadano ucraniano-húngaro de 45 años, en un hospital psiquiátrico ucraniano tres semanas después de haber sido presuntamente reclutado por la fuerza y golpeado, ha desatado una importante disputa diplomática entre Hungría y Ucrania. Hungría acusa a Ucrania de violaciones de los derechos humanos, citando la muerte de Sebestyen y las acusaciones de reclutamiento forzoso con violencia. Ucrania niega estas afirmaciones, alegando que no se encontraron lesiones físicas y ofreciendo una investigación transparente. Este incidente aumenta aún más las tensiones entre los dos países, ya tensas por escándalos de espionaje anteriores y la oposición de Hungría a la candidatura de Ucrania a la UE.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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