EE. UU. está experimentando su peor brote de sarampión en 33 años, con más de 1200 casos confirmados en 2025, superando la cifra de 2019 y acercándose a los niveles de 1992. El aumento se atribuye a la disminución de las tasas de vacunación tras la pandemia de COVID-19, al aumento del sentimiento antivacunas y a los viajes de verano. Los expertos advierten sobre una posible era "post-inmunidad colectiva", enfatizando la importancia de la vacunación para prevenir una mayor propagación. Se han registrado tres muertes. La situación se complica por los recientes cambios en la política federal de vacunas.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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