La suspensión abrupta de fondos estadounidenses para los programas mundiales de SIDA ha creado una crisis, poniendo en peligro años de progreso. ONUSIDA advierte de la posibilidad de 4 millones de muertes relacionadas con el SIDA y 6 millones de nuevas infecciones por VIH para 2029 sin la reposición de fondos. La retirada de Estados Unidos ha desestabilizado las cadenas de suministro, cerrado centros de salud e interrumpido los esfuerzos de prevención. Si bien un nuevo medicamento inyectable ofrece esperanza, su alto precio puede limitar el acceso. Los expertos enfatizan la necesidad crítica de recopilar datos, ahora comprometida debido a los recortes de fondos. La situación pone de manifiesto el progreso desigual contra el VIH, particularmente en el África subsahariana, y la urgente necesidad de fuentes de financiación alternativas.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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