Tras las devastadoras inundaciones en Texas, los equipos de búsqueda y rescate están recuperando cuerpos, incluidos los de niños, lo que genera preocupación por su salud mental. Más de 160 personas siguen desaparecidas después del diluvio del fin de semana del cuatro de julio que causó la muerte de más de 100. Los socorristas, aunque capaces de compartimentar, enfrentan una tensión emocional significativa. Los expertos enfatizan la importancia de los sistemas de apoyo y los recursos para abordar el posible trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros desafíos de salud mental, particularmente para aquellos que trabajan en comunidades más pequeñas donde las víctimas pueden ser conocidas por los rescatistas.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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