La nueva legislación recorta el gasto en Medicaid en más de US$1 billón, poniendo en peligro el acceso a la atención médica para 11,8 millones de personas, impactando desproporcionadamente a las comunidades rurales. Los hospitales rurales, que ya luchan, enfrentan pagos reducidos y un aumento de la atención no remunerada. Los requisitos laborales y los cambios en la ACA agravan aún más el problema, lo que podría provocar el cierre de hospitales y la falta de servicios esenciales como la atención de maternidad. Si bien se incluye un Programa de Transformación de la Salud Rural de $50 mil millones, es insuficiente para compensar los recortes, acelerando el declive de la atención médica rural y las economías locales.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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