Un aumento en la población de moscas del amor (Plecia longiforceps) ha afectado a Corea del Sur, particularmente Seúl e Incheon. Se cree que el aumento de las temperaturas debido al cambio climático está impulsando su propagación hacia el norte. Si bien no son dañinas, su gran número está causando importantes molestias públicas, lo que lleva a un aumento de las quejas. Las autoridades están respondiendo con pulverización de agua y almohadillas adhesivas, mientras que los depredadores naturales como las aves ayudan a controlar la población. El gobierno planea mejorar sus procedimientos de respuesta a futuros brotes.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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