Una ola de calor récord está azotando Europa, obligando a millones a lidiar con temperaturas extremas, especialmente por la noche. A diferencia de Estados Unidos, donde el aire acondicionado es común, las casas europeas rara vez tienen AA, lo que genera preocupaciones sobre la salud pública. Los altos costos de energía, los diseños de edificios más antiguos y los obstáculos regulatorios dificultan una adopción más amplia del AA. Si bien la demanda está aumentando, los expertos advierten sobre el impacto ambiental del aumento del consumo de energía de las unidades de AA, instando a sistemas de refrigeración eficientes y estrategias alternativas para mitigar el cambio climático.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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