Mientras el Dalai Lama cumple 90 años, el Tíbet permanece en silencio bajo el estricto control chino. Un informe de la BBC desde Aba, provincia de Sichuan, revela una vigilancia y represión generalizadas de la cultura y la religión tibetanas. Los monjes expresan su preocupación por las restricciones a la práctica religiosa y la educación, impuestas a través de escuelas estatales que enseñan mandarín. El anuncio de China de que elegirá al próximo Dalai Lama contradice el plan de sucesión del propio Dalai Lama, lo que pone de manifiesto la tensión continua entre la identidad tibetana y la autoridad china. La situación refleja décadas de esfuerzos de supresión y asimilación por parte del gobierno chino.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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