El dólar estadounidense experimentó su peor caída en la primera mitad del año en más de 50 años, cayendo un 10,7% frente a las principales monedas. Esto sigue a la imposición por parte del presidente Trump de aranceles elevados, lo que provocó temores entre los inversores globales. Si bien algunos especulan que esta devaluación se alinea con el objetivo de Trump de impulsar la manufactura nacional, la Casa Blanca lo niega. Los expertos advierten que las políticas de Trump, junto con el aumento de la deuda pública, están erosionando la confianza en el dólar, lo que podría provocar un mayor debilitamiento. La caída contrasta con el aumento inicial tras la reelección de Trump.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
Comments