Astrónomos australianos detectaron una potente señal de radio que inicialmente se creyó procedente de una galaxia distante. Una investigación posterior reveló que la fuente era Relay 2, un satélite de la NASA de 1964 en desuso, a aproximadamente 4.500 kilómetros de distancia. La señal, probablemente causada por una descarga electrostática masiva o el impacto de un micrometeorito, destaca el creciente problema de los desechos espaciales y su potencial interferencia con las observaciones astronómicas. El evento subraya la necesidad de mejorar los métodos para distinguir entre las señales de los satélites y los fenómenos astronómicos genuinos, particularmente a medida que más satélites pueblan la órbita terrestre.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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