La cumbre de la OTAN concluyó con los estados miembros comprometiéndose con un 5% del PIB en defensa, centrada principalmente en disuadir a Rusia. Si bien la presencia de Trump alivió algunas ansiedades europeas, persisten las preocupaciones sobre el empeoramiento de la situación bélica en Ucrania. Ucrania se enfrenta a un posible agotamiento de su ejército en seis meses sin ayuda occidental sustancial, lo que lleva a un creciente pesimismo a pesar de las mejoras diplomáticas. Existe el temor de un fracaso catastrófico si Ucrania no recibe un apoyo militar y financiero significativo, amenazando el ambiente positivo de la cumbre.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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