Un atentado suicida con bomba en una iglesia ortodoxa griega en Damasco, Siria, mató al menos a 25 personas e hirió a 60. El ataque, el primero de este tipo en Damasco desde el final de la guerra civil, tuvo como objetivo a la comunidad cristiana, provocando temores por su seguridad bajo el nuevo gobierno liderado por islamistas. Los sobrevivientes expresaron preocupaciones sobre la capacidad del gobierno para proteger a las minorías religiosas, a pesar de las garantías del presidente interino. Si bien las autoridades culpan al Estado Islámico, otro grupo extremista sunita se atribuyó la responsabilidad. El incidente pone de manifiesto la precaria situación a la que se enfrenta la población cristiana de Siria.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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