Tailandia, después de tres años de despenalización del cannabis, ha implementado nuevas restricciones. Ahora los clientes necesitan recetas para comprar cannabis, limitando su uso a fines médicos. El ministro de salud pública pretende finalmente volver a criminalizar el cannabis, revirtiendo el enfoque liberal inicial que llevó a un auge de dispensarios y negocios relacionados con el cannabis. Las nuevas reglas incluyen controles más estrictos para los cultivadores, la prohibición de la publicidad y un aumento de las sanciones por infracciones. Si bien el gobierno pretende regular la industria y abordar preocupaciones como el contrabando y la adicción, los críticos argumentan que las medidas son demasiado restrictivas y afectarán desproporcionadamente a las pequeñas empresas y los agricultores, llevando el mercado aún más a la clandestinidad.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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