El conflicto de Irán con Israel en junio de 2025, aunque no llegó a ser una guerra regional, expuso la profunda debilidad del régimen. Los reveses militares y la falta de apoyo público durante el conflicto revelaron una disminución del poder duro y blando. El descontento interno, evidenciado por la baja participación electoral y la insatisfacción generalizada, persiste. La respuesta del gobierno ha sido característicamente represiva, dirigida a las minorías étnicas, particularmente a los kurdos, haciendo eco de los patrones pasados de violencia y represión. Esto deja a Irán vulnerable y fracturado internamente.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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