Los precios de los vestidos de novia en EE. UU. están aumentando debido a los aranceles sobre los vestidos fabricados en China, que representan el 90% del mercado. Una reducción arancelaria temporal al 30% hasta el 9 de julio ofrece poco alivio, ya que las boutiques añaden recargos del 10 al 15%. Esta incertidumbre está afectando las compras nupciales, con las novias retrasando las compras y explorando opciones alternativas como vestidos hechos a medida. El alto costo de las alternativas fabricadas en Estados Unidos y la falta de mano de obra calificada hacen que la producción nacional sea inviable. La situación está causando estrés tanto a las novias como a las empresas, afectando las ventas y creando imprevisibilidad financiera.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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