Unos informes contradictorios surgieron una semana después de que el presidente Trump ordenara un ataque estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes. Mientras Trump y el secretario de Defensa Hegseth afirmaban que el programa había sido "obliterado", las evaluaciones de inteligencia iniciales sugerían solo un retraso de meses. Existen discrepancias con respecto al destino del uranio enriquecido, y algunos sugieren que pudo haber sido trasladado previamente. Funcionarios de la administración posteriormente enfatizaron el éxito del ataque en el logro de un alto el fuego entre Irán e Israel, cambiando el enfoque de la destrucción completa de las instalaciones nucleares iraníes.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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