Soldados israelíes admiten haber disparado y asesinado deliberadamente a palestinos desarmados que buscaban ayuda en Gaza, actuando bajo órdenes directas de sus comandantes. Los soldados describieron los centros de distribución de ayuda como "campos de muerte", con una a cinco muertes diarias. El ejército israelí bloqueó la ayuda durante casi tres meses, creando una grave crisis de hambre. Al menos 550 palestinos murieron y más de 4000 resultaron heridos mientras esperaban ayuda. El Abogado General Militar está investigando posibles crímenes de guerra. Un informe de la ONU muestra un fuerte aumento en el número de niños desnutridos, y grupos de derechos humanos piden la suspensión de la controvertida operación de ayuda debido a su falta de transparencia y rendición de cuentas.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments