Tras los recientes ataques a instalaciones nucleares iraníes por parte de fuerzas estadounidenses e israelíes, la magnitud de los daños sigue sin estar clara. Si bien el presidente Trump afirma una "obliteración", las evaluaciones varían. El sitio de enriquecimiento de Fordo, profundamente enterrado, sufrió daños, con opiniones que van desde mínimos hasta inoperables. Natanz, el principal sitio de enriquecimiento de Irán, experimentó daños significativos sobre el suelo, mientras que el estado de las instalaciones subterráneas es incierto. Según los informes, las instalaciones sobre el suelo de Isfahan fueron destruidas, pero los túneles subterráneos pueden permanecer intactos. El reactor de Arak fue destruido. Los expertos coinciden en que Irán probablemente conserva una cantidad significativa de uranio enriquecido, cuya ubicación se desconoce, lo que destaca la necesidad de un acuerdo integral para detener realmente el programa.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
Comments