El Departamento del Tesoro de EE. UU. y el Congreso han desechado un controvertido "impuesto de represalia" (Sección 899) dentro del proyecto de ley de presupuesto republicano. Este impuesto, diseñado para retaliar contra los impuestos globales percibidos como injustos sobre las empresas estadounidenses, había alarmado a Wall Street y a las empresas internacionales. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, negoció un acuerdo con los socios del G7 para excluir a las empresas estadounidenses de ciertos impuestos globales a cambio de eliminar la Sección 899. La medida evita posibles impactos negativos en la inversión extranjera y alivia las preocupaciones sobre las políticas proteccionistas.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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