Estados Unidos y China han llegado a un acuerdo comercial para reducir las tensiones, aunque los detalles siguen siendo escasos. El acuerdo, según se informa, implica un mayor acceso de las empresas estadounidenses a los minerales de tierras raras chinos y un levantamiento recíproco de algunas medidas restrictivas. Sin embargo, siguen sin resolverse importantes cuestiones, incluidas las preocupaciones sobre las prácticas comerciales desleales de China y el déficit comercial de Estados Unidos. El acuerdo sigue a rondas anteriores de negociaciones y reducciones arancelarias, y se prevén nuevas conversaciones para abordar las cuestiones pendientes. Persiste la incertidumbre en cuanto a la política comercial más amplia del presidente Trump y el plazo del 8 de julio para llegar a acuerdos con otros socios comerciales.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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