La dependencia de China del petróleo iraní con descuento, a pesar de las sanciones de Estados Unidos, pone de manifiesto la compleja relación entre ambas naciones. China importa aproximadamente el 90% del crudo iraní, utilizando una "flota oscura" de barcos para eludir las sanciones y transferir el petróleo en alta mar. Este comercio, crucial para la supervivencia de Irán, fomenta una estrecha asociación a pesar de las diferentes ideologías políticas. Si bien China podría reemplazar el petróleo iraní con otras fuentes como Rusia o Venezuela, sería más costoso. Algunas refinerías chinas, particularmente las refinerías "tetera" más pequeñas, se benefician del petróleo sancionado a bajo precio. Las grandes reservas de petróleo de China proporcionan un amortiguador contra posibles interrupciones derivadas de las tensiones en Oriente Medio.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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