Los recientes ataques israelíes contra Teherán, incluido el penal de Evin, han causado daños y víctimas. Familias de presos reportan roturas de ventanas e interrupciones de comunicación. Si bien Israel calificó la acción de simbólica y dirigida a un símbolo de opresión, aumentan las preocupaciones sobre el bienestar de los reclusos, muchos de los cuales son presos políticos. El poder judicial iraní confirmó daños en la prisión e informes indican al menos una muerte. El ataque ha generado condena internacional, y algunos cuestionan su alineación con los objetivos declarados de Israel.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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