Una ola de calor récord abrasó la costa este de EE. UU. esta semana, causando daños a la infraestructura, cortes de energía y numerosos problemas de salud. Las carreteras se deformaron, los trenes sufrieron retrasos y aumentaron las enfermedades relacionadas con el calor, lo que provocó hospitalizaciones e incluso muertes. Millones de personas permanecen bajo alertas de calor. Los científicos vinculan fuertemente este calor extremo al cambio climático, destacando la creciente frecuencia e intensidad de estos eventos debido a las emisiones de combustibles fósiles. Se rompieron múltiples récords diarios de temperatura en varios estados.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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