El dominio del mercado de vehículos eléctricos (VE) de China se atribuye a la planificación gubernamental y a las considerables inversiones. A partir de la década de 2010, se invirtieron miles de millones en subsidios, infraestructura (incluida una vasta red de carga) y apoyo a la producción de baterías. Esto fomentó una industria nacional de vehículos eléctricos competitiva, con empresas como BYD superando a Tesla. Si bien algunas naciones occidentales consideran esto una competencia desleal e imponen impuestos a la importación, otras, como el Reino Unido, dan la bienvenida a los vehículos eléctricos chinos, viéndolos como cruciales para los objetivos climáticos. Los vehículos eléctricos chinos son asequibles y tecnológicamente avanzados, lo que resulta atractivo para una gran base de consumidores.
Prepared by Jonathan Pierce and reviewed by editorial team.
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