El general retirado Robert Spalding reveló detalles de la planificación de una década tras la operación sin precedentes del fin de semana pasado: un ataque con bombarderos B-2 a instalaciones nucleares iraníes, con el nombre clave "Operación Martillo de Medianoche". La operación implicó el despliegue más grande de bombarderos furtivos B-2 de la historia, utilizando bombas de 13.600 kg (30.000 libras) para destruir búnkeres en una misión de 30 horas. Las complejas tácticas de engaño, incluidos bombarderos señuelo, fueron cruciales para mantener el secreto en el mundo digital actual. Las capacidades furtivas del B-2 y los múltiples repostajes aéreos fueron esenciales para el éxito de la misión, cuyo objetivo era frustrar las ambiciones nucleares de Irán. El presidente Trump elogió la operación como "muy exitosa".
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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