Los expertos dudan de que la influencia de China en Oriente Medio sea tan fuerte como Pekín cree, particularmente dada la posible caída de su aliado, Irán. Si bien China es un actor importante en el mercado energético sancionado de Irán, su presencia militar en la región es limitada. La situación es altamente volátil, con analistas comparándola con la Europa anterior a la Primera Guerra Mundial. Las luchas internas de China, particularmente con respecto al poder de Xi Jinping, pueden afectar aún más sus acciones. Un fracaso en neutralizar las capacidades nucleares de Irán podría envalentonar a China, lo que podría provocar conflictos más amplios.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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