EE. UU. lanzó un ataque sorpresa, con el nombre en clave Operación Martillo de Medianoche, contra tres sitios nucleares iraníes. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró que los ataques, que involucraron bombarderos B-2 y misiles Tomahawk, utilizaron tácticas de engaño para sorprender a Teherán, enfatizando que EE. UU. no busca la guerra, pero actuará con decisión cuando se vea amenazado. La operación, que implicó la segunda misión de B-2 más larga de la historia, infligió un "daño extremadamente grave" en las instalaciones iraníes, según el presidente del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine. Los ataques utilizaron por primera vez en un conflicto bombas GBU-57 Massive Ordnance Penetrator.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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