Estados Unidos lanzó un ataque sorpresa contra tres sitios nucleares iraníes. Siete bombarderos furtivos B-2, que partieron de Misuri sin ser detectados, lanzaron 14 bombas destructoras de búnkeres en Fordow, Natanz e Isfahan. Simultáneamente, un submarino estadounidense disparó más de 24 misiles Tomahawk contra Isfahan. Un despliegue de señuelo de bombarderos B-2 en Guam desvió la atención. La operación, con el nombre en clave Operación Martillo de Medianoche, fue altamente clasificada, y hasta los aliados más cercanos recibieron un aviso previo mínimo. El ataque siguió al ultimátum del presidente Trump a Irán, creando una estratagema estratégica que minimizó el riesgo y logró una sorpresa total.
Prepared by Rachel Morgan and reviewed by editorial team.
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